Cuando confundimos capacidad con preferencias de aprendizaje
En el ámbito educativo, especialmente cuando hablamos de altas capacidades, cometemos un error de base con más frecuencia de la deseable: confundir la capacidad con las preferencias de aprendizaje. Aunque puedan relacionarse, no son lo mismo y no deberían tener las mismas implicaciones educativas. Entender bien esta diferencia es clave para.
